Francisco Iván Serrano, músico trompetista de la Orquesta Sinfónica Nacional y del IPN, así como integrante del grupo de reggae Los Rastrillos, desapareció en el año 2011.
Lo último que supo su madre, Arcadia Celia Hernández, fue que el día de su desaparición el visitaría la casa de su expareja en el Estado de México para negociar los términos de su divorcio. Se confirmó su llegada al domicilio por un mensaje que mando a su familia. Después de eso, la nada total.
Luego de dos años de búsqueda propia, en 2013 Arcadia Celia Hernández encontró el cadáver de su hijo en una fosa común del Estado de México.
Francisco fue asesinado en mismo día de su desaparición, con un golpe contundente en la cabeza, después fue abandonado en un baldío sin ninguna de sus pertenencias para evitar que fuera reconocido.
La búsqueda e investigación que su madre había hecho durante el tiempo en el que su hijo se encontraba desaparecido no solo le ayudo a encontrarlo, si no a recabar pruebas y evidencias sobre los posibles responsables de su asesinato. Quienes apuntaban a su ex-pareja y su concubino.
Gracias a la información recabada por Arcadia y que fue proporcionada al Ministerio Público se logró detener a Rodrigo Gonzáles Tinajero, quien al ser arrestado declaró que Francisco fue asesinado para que su aún esposa pudiera cobrar un seguro de vida.
En su intento de ocultarse, Rodrigo se enroló en la policía estatal de Nuevo León, donde pudieron ubicarlo. Las investigaciones de Arcadia fueron realizadas en calidad de “coadyuvante” del Ministerio Público, calidad que luego se elevó a la de “acusadora coadyuvante” al iniciar el juicio que concluyó con una sentencia de 55 años.
A partir de la información proporcionada por Rodrigo fue posible ubicar a Mónica, cónyuge de Francisco Iván en el año 2016, en cuyo juicio nuevamente fue reconocida la calidad de “acusadora coadyuvante” a la mamá de la víctima, dada su condición de ofendida.
Sin embargo, el juicio ya lleva más de dos años y el pasado 28 de febrero de 2019, la juez estatal María del Carmen Sánchez Sánchez declaró “precluido”, es decir, cancelado, el derecho de Arcadia Celia de actuar como “acusadora en el proceso contra Mónica.
La razón: que el funcionario de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, que ejerce como asesor victimal de Arcadia, no asistió a una audiencia el 18 de febrero pasado.
A pesar de haber presentado una queja ante la Contraloría del Poder Judicial del Estado de México, Arcadia, quien hasta el momento había sido pieza clave en la investigación, no tiene voz en el juicio que se lleva contra la segunda acusada.





